Los escotes de los Goya: en la alfombra roja se enseña
Como todos los años, la alfombra roja de los premios Goya se ha llenado de glamour gracias a los estudiados estilismos de todas las invitadas. Algunas han apostado por las tendencias más actuales, otras han arriesgado, otras han sido más clásicas y, como siempre, no todas han acertado. Pero en este post no vamos a valorar el conjunto sino más bien la parte que a nosotras nos toca: los escotes de los Goya. Y es que en la alfombra roja se enseña mucho escote.
Entre los escotes de los Goya hemos encontrado algunos que nos han encantado, otros que nos han parecido simplemente correctos y otros que no consideramos muy acertados. Pasen y vean y, a ser posible, opinen también: ¿cuál elegirías entre los escotes de los Goya?
Tres escotes blancos
Estos tres escotes de los Goya son, para nosotras, los claros ganadores: Antonia San Juan (de Juanjo Oliva) arriesgó con un escote palabra de honor recto y bastante bajo que fue un acierto total: limpio y elegante, es de nuestros escotes favoritos; Michelle Jenner (de Dior Alta Costura) eligió un escote precioso y completamente asimétrico, sin duda el más original; Belén Cuesta (de Pedro del Hierro) apostó también por un escote palabra de honor en blanco con un corte geométrico muy acertado.
El escote del vestido romántico
Leticia Dolera (de Alicia Rueda) lució el vestido más romántico de la noche con un escotazo en pico hasta la cintura y bordados superpuestos, asegurado con una tela de tul color piel. Porque ya se sabe, más vale prevenir…
Escote de vértigo…por delante y por detrás, tris tras
La actriz Amaia Salamanca no sólo se atrevió con un súper escote delantero, sino también con uno aún más bajo a la espalda: estas aberturas de vértigo son las más atrevidas de todos los escotes de los Goya, y aunque muchos no lo crean, el diseño es de Pronovias.
Escotes estilo Angelina Jolie
Penélope Cruz eligió un vestido de Atelier Versace con un escote de los que ella sabe que le favorecen: armado, más estrecho en la cintura y más amplio en el pecho. Aura Garrido lució un vestido de Lorenzo Caprile con un escote que también nos recuerda a Angelina Jolie, recto con manga y con un pronunciado corte central en pico: como dicen algunas revistas, es el “gótico chic” llevado a otro nivel.
Asimetrías y aberturas: ¿si o no?
Belén López se decantó por un vestido de Antonio García con un escote bastante complejo y, por que no decirlo, muy arriesgado: asimétrico de un sólo tirante con una abertura central, de los que obligaban a no llevar nada debajo. No es el escote perfecto, pero lo cierto es que el resultado no está nada mal.
Lencería hecha vestido
Natalia de Molina se decidió por el estilismo más lencero de la noche: un vestido de Stella McCartney que nos recuerda que la diseñadora también lo es de lencería: un sujetador hecho vestido, de la forma más delicada y elegante posible, eso sí.
Escotes difíciles de encajar
El vestido de Cristina Rodríguez (de Emilio Salinas) ha sido seguramente el más criticados de la gala, y el escote no podía ser menos. Es un escote muy poco sugerente, porque no sugiere sino que enseña. Y enseña demasiado. Es un escote que no es necesario, en un vestido demasiado complicado que no es ni corto ni largo, ni ajustado ni suelto, ni liso ni estampado. Difícil de encajar.
Escotes que no son cómodos no merecen la pena
Candela Peña (de Juan Pedro López) lució un escote muy poco acertado o, mejor dicho, no lo lució, y por eso fue poco acertado. El problema no es que no nos gustara su esmoquin blanco homenaje a Elvis, sino que ella no se sentía nada cómoda en él: no hay una sola foto en la que no esté tapando el escote con la mano. Lo importante de un escote es que te haga sentir bien, si no es así, no merece la pena.
El sujetador, que no falte
No estamos muy seguras de qué nos parece este estilismo de Cristina Brondo con vestido de Teresa Helbig cerrado por delante y escotado a la espalda. Sí, es Teresa Helbig. Sí, es terciopelo. Sí, es el color tendencia. Sí, tiene abertura en la pierna. Pero la combinación… no nos convence. Otro modelo que obliga a no llevar sujetador y, en este caso, se notaba demasiado por delante.
Escotes (¿demasiado?) originales
Algunos han calificado el escote de Natalia Sánchez, de Santos Costura, como el más atrevido de la noche. Desde luego, es el más atípico. Pero en nuestra opinión, no es muy favorecedor. No lo incluiríamos en nuestro cielo de escotes de los Goya 2017.
Romántico y delicado: el escote perfecto
En el caso de Alexandra Jiménez, el diseñador revelación de los Goya, Santos Costura, elaboró el vestido especialmente para ella. En nuestra opinión, este escote es mucho más acertado: romántico y delicado, un escote que, de forma sutil, es el protagonista de un vestido precioso.