Lencería por San Valentín: ¿a favor o en contra?
Vaya por delante que en cualquier cuestión que esté relacionada con la lencería nosotras en general lo tenemos claro: A FAVOR. Pero tenemos que reconocer que las campañas de lencería por San Valentín nos producen sentimientos encontrados.
Como todas sabéis, nuestra marca se define por ofrecer lencería diseñada por mujeres y dirigida a las mujeres. El objetivo es que cada una se sienta a gusto con su cuerpo y cómoda en su propia piel, y que elija la lencería que le haga sentir bien. La lencería es para nosotras, y tenemos que ser nosotras las que decidamos qué llevar, por qué llevarlo y cuándo llevarlo.
Celebrar este manifiesto todos los días del año nos parece un tanto ambicioso, pero ¿por qué restringirlo a un único día del año? ¿y por qué un día que involucra necesariamente a más personas que no somos nosotras mismas? Con la avalancha de campañas publicitarias de lencería por San Valentín, la sociedad parece querer decirnos que el 14 de febrero es el día oficial e internacional de la lencería, y que en este día tenemos la obligación de compartir nuestras prendas más íntimas con un tal San Valentín. ¿Es así? Veamos.
Según Wikipedia, seguramente la herramienta más consultada de Internet, “El día de San Valentín es una celebración tradicional que ha sido asimilada por la Iglesia Católica con la designación de San Valentín como patrón de los enamorados”. El adorable angelito alado que todos conocemos como Cupido es uno de los símbolos más utilizados en el día de San Valentín: este icono del amor actual es, en la mitología romana, el dios del deseo amoroso.
Vale. Aceptamos barco. La lencería ha sido una de las armas de seducción femenina más eficaces desde que el mundo es mundo, y es absolutamente coherente que se relacione lencería con “deseo amoroso”. Es más, esperamos que siga siendo así hasta el fin de los días. Lencería por San Valentín: a favor.
Pero no olvidemos que la lencería es, sobre todo, para nosotras. Porque somos nosotras las que la llevamos puesta, las que sabemos que la llevamos puesta y las que sentimos el efecto que nos produce, física y mentalmente. La lencería puede empoderar a quien la lleva, con súper poderes como confianza, seguridad, tranquilidad, belleza y, por supuesto, seducción. Ni el mismísimo San Valentín sería capaz de conseguir un efecto así en cada una de nosotras, ni siquiera con la ayuda de su fiel Cupido.
Dicho todo esto, en Le Bratelier hemos optado por someternos a las reglas comerciales mundiales y hacer nuestra propia campaña en estas señaladas fechas del amor. El objetivo de esta campaña es celebrar el amor a una misma, y expresarlo a través de la lencería: con o sin Valentín, todos tus pedidos online que hagas entre hoy y el viernes 10 de febrero tendrán un 20% de descuento. Y además recibirás una dulce sorpresa con tu pedido.
En fin, qué más podemos decir: ¡feliz San Valentín a todas!
Síguenos en Facebook e Instagram en el hashtag