Cómo cuidar la lencería… y que te dure para siempre
Una de las preguntas que más nos hacen es por qué la ropa interior se estropea con tanta facilidad y cómo se puede hacer para que dure más tiempo. Sólo hay que aprender a cuidar la lencería: si lo haces, puede durarte toda la vida.
Las prendas de Le Bratelier se confeccionan con tejidos delicados que a la vez tienen que ser resistentes y mantener sus propiedades a lo largo del tiempo. La calidad de las prendas es fundamental, pero cuidar la lencería ayuda a que los tejidos -blondas, elásticos, bordados, puntillas, copas moldeadas, adornos diminutos- se conserven intactos y mantengan su eficacia y belleza.
Para aprender a cuidar la lencería sólo tienes que seguir algunos trucos. El más importante es lavar las prendas interiores siempre a mano, en especial los sujetadores. Incluso el programa más delicado de tu lavadora podría debilitar los tejidos y costuras, estropear los adornos o soltar los aros, que muy probablemente se colarán en el tambor y acabarás pagando una fortuna por el arreglo.
Después de haber lavado miles de prendas y probado miles de trucos, te recomendamos:
– Lavar las prendas en agua fría o templada
– Usar un jabón neutro o delicado con un olor que te guste
– Aclarar y escurrir cuidadosamente las prendas
– A ser posible, secar las prendas en plano (no colgadas) y nunca directamente al sol
– No blanquear: puedes conseguir el mismo efecto si dejas la ropa unos minutos en agua con jabón antes de lavar
– Nunca utilizar la secadora
– Nunca planchar los sujetadores. Si te gusta planchar las braguitas, que sea a la temperatura más baja posible y nunca sobre bordados o tejidos delicados
En caso de que tengas que usar la lavadora, usa un programa delicado o frío (máx. 30º) y utiliza siempre bolsitas de lavado: en Le Bratelier te las regalamos con cualquiera de tus pedidos. Son unas bolsas hechas con tela de malla, que protegen las prendas durante los programas de lavado y centrifugado, pero permiten pasar el agua y el jabón para que las prendas se laven y aclaren con normalidad.
Los sujetadores de copas moldeadas (con o sin relleno) requieren cuidados especiales: debes lavarlos siempre a mano, nunca en la lavadora. Si no lo haces, el foam se deforma y en poco tiempo no sirve de nada, pierde su forma y no sujeta bien. Además deben secarse en plano (no colgadas), para que se mantenga la forma de las copas.
Las cremas y aceites corporales pueden dejar manchas en tus prendas interiores difíciles de eliminar. Procura que tu piel esté seca antes de vestirte y evita rociar perfume directamente sobre las prendas interiores.
Guarda tus sujetadores en el cajón de tu ropa interior estirados y sin doblar, especialmente los que tengan copas moldeadas (con o sin relleno): así mantendrán su forma y elasticidad. Puedes poner uno sobre otro para que ocupen menos sitio. En la medida de lo posible, evita doblar una copa dentro de otra, incluso cuando los lleves de viaje: en la maleta puedes poner calcetines debajo de las copas para mantener la forma y ganar espacio.
Cuidar la lencería, y sobre todo lavar a mano, es una tarea que a menudo nos da pereza y pensamos que requiere demasiado tiempo, pero en realidad no se tarda nada y a la larga se agradece. Si tienes cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros en hello@lebratelier.com y te asesoraremos personalmente sobre el cuidado de tu ropa interior.